Si quisiéramos hacer un símil entre el emprendimiento o negocio de multinivel y los deportes, encontraríamos diferencias y semejanzas.

Por ejemplo, si comparamos el multinivel con un deporte de conjunto como el futbol o el baloncesto, la diferencia es que en este tipo de competencia deportiva te enfrentas a otros equipos y aunque no realices tu mejor desempeño podrás ganar y quedar aparentemente satisfecho, cosa que no ocurre en el multinivel porque solo compites contra ti mismo.

Pero al mismo tiempo, cuando juegas en un equipo de futbol o baloncesto, requieres de la colaboración y aporte de todos para poder vencer y ganar el partido que sea, lo cual es similar al multinivel, porque su esencia de negocio se fundamenta en el trabajo en equipo y de conjunto, en donde el aporte individual se suma al de los demás para ganar todos.

Si cambiamos de tipo de deporte, para incursionar en el golf o en el tiro a arco o en los bolos, por ejemplo, ya la exigencia se concentra no tanto en el contrario sino en el desempeño individual, haciendo que la competencia contra uno mismo, por mejorar los resultados anteriores, superar las diversidades y fracasos, inviten a que no te fijes tanto en lo que hacen los demás sino en lo que realizas tu mismo.

En el multinivel es semejante este comportamiento de interiorizar nuestro comportamiento por encima del de nuestros aparentes competidores, porque aunque sea interesante observar las razones de éxito de otras personas para intentar emularlos, lo primordial es que te concentres en tus esfuerzos, en tus relaciones, en tu confianza y autoestima, en tu pasión y forma de transmitir lo que sientes por los productos que usas y vendes.

En el negocio multinivel el enemigo para no triunfar no debes buscarlo en tu entorno o la gente que te rodea, y ni siquiera en tu equipo o red de trabajo o de afiliados, porque las razones de triunfo o de fracaso se encuentran en tu interior, y en tus manos resolverlas.

Esta forma de pensar y ver los negocios, te permite no depender de factores externos para poder triunfar, lo cual es bastante positivo. A la vez que elimina las quejas y reclamos, la búsqueda de culpables, para que te concentres en lo que puedes hacer aquí y ahora, porque todo se encuentra en tus manos.

El negocio exitoso multinivel requiere de un perfil de personas y profesionales, que se apasionen por lo que hacen, no se sientan temerosos ni avergonzados por su no le labor, se quieran a sí mismos y mantengan su autoestima muy en alto, sin importar si tu oferta de producto es rechazada una y otra vez, porque el buen vendedor sabe que en la persistencia está su aliado del éxito, y que necesita 8 o 9 rechazos antes de conseguir su venta estrella, que luego le llevará a través de los referidos a las siguientes ventas, y así sucesivamente.

En el emprendimiento multinivel, no sirve pensar en el pasado, salvo que sea para aprender de él y mejorar en la siguiente jugada y estrategia. No sirve de nada echarle la culpa a la cadena o red de ventas y de afiliados, sin analizar que de pronto necesitan de mayor capacitación, seguimiento y apoyo, de parte tuya. No sirve de nada vanagloriarse por una venta puntual, a menos que lleve al desarrollo de una relación de largo plazo con los clientes, en donde se generen ventas sucesivas y de por vida.

En el negocio multinivel el éxito para el triunfo se encuentra en ti mismo, tu fuerza interior, tu confianza, tus capacidades de liderazgo, tu pasión y entrega a los productos y servicios que ofreces y vendes, a las soluciones que benefician a los clientes, y en el pensamiento y filosofía de servicio en donde lo que hagas repercute en los demás, a la vez que lo que ellos hagan te beneficiará también a ti.

 

Be Sociable, Share!